Barcelona – Málaga … de cómo llegué a pellizcar a un niño japonés…

Noviembre 29, 2007 at 12:49 am (Elige tu propia tortura, Viajes)

Estando en Barcelona, me fui un fin de semana para Málaga. Después de estar laburando por un mes y pico persiguiendo criaturas por ahí, Málaga era la meca… además de mi primer viaje en España. Me saqué un  pasaje en tren, chocha de la vida porque finalmente iba a viajar en tren en Europa… Pero nada es como te lo venden… me comí un viaje de 12 horas en un tren simil cartonero, el asiento se reclinaba 5 o 6º con toda la furia. Me tomé una pastillita para dormir (suavecita pero pichicata al fin). Hubiera estado bueno algo más fuerte, porque les paso un dato: cuando intentás dormir sin más que un pareo de manta, sobre algo casi tan cómodo como una tabla de planchar… no podés… te quedás toda la puta noche en un estado soporífero-paranoico y soñás que perseguís criaturas por el pasillo.

Pero esto que cuento, es Disney al lado del viaje de vuelta, que fue todo un viaje de ida. La verdad que fue de cuento… de cuento de terror!! Había sacado pasaje en bondi para volver… y después de mi experiencia con el tren, no me pareció tan mal. Para empezar así como con el pie derecho, llego a la terminal con Sole, que me había ido a despedir… y me roban mi monederito con los pocos euros que había dejado vivos.

Me subo al colectivo y estaba casi sola. Yo feliz, relamiéndome con reclinar todos los asientos y hacerme una gran cama camera. Mi felicidad duró lo que un suspiro. Frena el bondi en Granada y veo que se acerca una horda de gente y sí… venían a sacarme la placidez y, ya que estaban pisotearla un rato. Ahí dije, bueno… no puedo ser tan mala onda, quizás no me toca alguien taaan malo… No se que hacía pensando eso, porque Murphy y sus jodidas leyes son mi cruz en estos casos… Veo que se sube una catalana arrastrando a sus dos hijos: uno de 8 aprox y otro de 1 año y pico… ambos dos con exceso de energía infantil. Yo los veía avanzar y recé lo que pude (Dios, Alá, Barney, etc.)

Se instalan nada más ni nada menos que en el asiento de atrás mío y al medio segundo ya esta el pendejo trepado al asiento jugando con mi pelo… No me suicidé en ese momento por que no me dieron tiempo. En eso llega una japonesa con Japonesito en mano, de igual tamaño que la pesadilla del asiento de atrás. Y donde sino al lado mío se iban a sentar???  
 
Vuelve a arrancar el colectivo y el catalancito de atrás se sentó por fin. 3, 6, 9, 10 segundos y arriba otra vez. Y qué más divertido para jugar que los posavasos y el cenicero del asiento de adelante?? Ah si! MI asiento! Tira, tira, tira, y suelta!!! Re divertido! Súper. Tan divertido como el bendito  japonés. No para de hacer cagadas, y cada vez que dice ‘A’, la madre le encaja la teta en la boca. Vale la aclaración… japonesito = casi 2 años… un espectáculo bastante grotesco… La madre le habla en japonés que no entiendo, pero estoy segura que le dice: dale, tomá la teta, yo te tengo el cigarrillo mientras. Grotesco o no, el pendejo se calla, así que tan mal no está. Hasta que le agarra el reflejo de dar patadas contra lo que encuentra más cerca: mi pierna. Y la  madre, ‘sori’, ‘sori’!! Si, sori, pero hacé algo con tu hijo antes de que lo meta en el portaequipajes.

Situación: Japonesito toma teta y patea sin parar. Catalancito no encontró nada mejor que un globo para entretenerse. Bendito el que tuvo esta idea! Globo al aire, golpe al globo y pum! Miren como vuela el globo al asiento de adelante! En un momento me harto y me lo quedo. El pendejo empieza a chillar para que se lo devuelva mientras la madre me grita: regáñalo! Que lo regañes!! Me doy vuelta y dice: uy! Que se enojó la chica! No se me ocurre qué decirle y le digo ahí viene la bruja… tomá tu globo. (si… ya sé… de terrorista me moriría de hambre). Cada vez que me lo tira le digo: la bruja! Y al nene le agarra un panic attack por algo así como media milésima de segundo.

Buenísimo! Estamos por parar a comer… Todos  menos yo, porque mi plata se la está jugando algún malagueño a los fichines… por suerte me había comprado unas papas fritas en Málaga… Por rasca me compre eso nomás, y eso fue mi cena. Traté de darle lástima a la japonesa a ver si me compraba algo. Pero se rió, así que supongo que entendió cualquier cosa… o no. Bajé del bondi a ver a los otros comer… Me fijé si había algo por 40 centavos pero no. Me cago en el que me robó… y ya que estamos, me cago en Japonesito y su mamá.

No pude sacarle foto al niño nipón, pero era algo así como esto:

Niño japonés parecido al niño japonés

Como en el viaje de ida, cuando volvemos a subir al colectivo, me tomo mi pastilla para dormir y me tapo con el pareo… Pero, si bien los asientos eran más cómodos, tampoco se puede dormir cuando tenés a un asiático XS jugando a la Clave morse en tu pierna. Además, ya que estaba, se entretuvo tirándome cosas mientras yo lo miraba con mi mejor cara de infanticida. A lo mejor tengo suerte y se bajan antes de Barcelona… Le hago una o dos preguntas a la mina, que se cree que le estoy dando charla. Me cuenta la historia de su vida y la pesadilla de la mía: que va hasta Barcelona. Me cae el sopor de la pastilla y así es que llego a pellizcar al Japonesito por abajo de mi pareo… Sadismo al pedo, porque no sólo no para, sino que parece que le gusta… Sado el nene.

A la mañana, llegamos a Barcelona y me bajo feliz de alejarme de los pendejitos. Pero llego con casi dos horas de retraso, estresadísima porque tenía que estar laburando ya. Con los 40 centavos llamo a mi jefa (madre de los diablitos) y le aviso. Me empieza a decir una catarata de cosas: que hay humedad en la casa, que hay que hacer obra y que los  niños no se pueden enterar (*) Salgo corriendo a tomarme el metro, y veo irse a mis compañeritos de viaje. De golpe… tan malos no eran.

(*) La obra duró dos semanas… Un ruido del infierno. Tipos por todos lados y martillos hidráulicos perforando la casa de un lado al otro.
Los chicos: ¿Qué es ese ruido, Vicky?
Vicky: mmm… debe ser un avión (¿te suena Hiroshima?)

2 comentarios

  1. Brontë dijo:

    He llegado aquí por casualidad gracias a la etiqueta viajes y me ha encantado el blog, aunque haya pocas entradas. Desde luego, has tenido muy mala suerte! Llevo toda la vida en Barcelona (Castelldefels exactamente) y un par de años a caballo entre Barcelona y Córdoba y nunca me han robado! Como dices, la ley de murphy te tiene agarrada por los ovarios.

    Ah, y qué es eso del Top-less?? Tan poco común es por ahí?

  2. Mica dijo:

    Vick…. sos muy graciosa… y contás las historias al mejor estilo Mica, asi q voy a entrar seguido a leerte… Gracias igual por transmitirme tanto panico con mi viaje. Me quedan 5 dias para subirme al avion y realmente estoy temblando, cualquier chinito o personita de menos de 70 cm de altura me da terror…. Y lo peor es que voy a dedicarme a ser instructora de niños………………….. rodaran por la montaña si es necesario, un buen pellizco nunca esta de mas y que acumulen mocos hasta llegar a sus casas….
    Te voy a extrañar locura, nos vemosssssssssss…..!

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